(P1) S. VII
Camino a la Entrega Número 2
Estas semanas han sido algo más complicadas de lo normal, decidí que antes de quedarme sumido en un bloqueo en todos los sentidos, me centraré completamente en algo que disfruto bastante de todo el proceso arquitectónico: La conceptualización.
Quise darle un enfoque distinto a esta entrega y, pasando a terreno pretencioso, no enfocarme solo en erigir una pieza arquitectónica funcional, sino un manifiesto espacial que traduzca el diálogo que tiene el hombre y el mar en Cobquecura. Situándome en la zona costera de Playa Rinconada, donde las rocosidades naturales crean un cerrado abrazo hacia el océano, esta propuesta buscaría extenderse hacia una reflexión sobre la identidad, la historia y el entorno.
Observación: Lo pesado y lo ligero, una síntesis histórica
Cobquecura, particularmente su casco histórico, presenta una arquitectura profundamente arraigada en las tradiciones locales, utilizando masas que parecen anclarse al suelo, casi como si emergieran de las mismas piedras que conforman el paisaje rocoso. Estas construcciones pesadas, con volúmenes macizos y paredes gruesas, transmiten una solidez que resiste los embates del tiempo y el clima. La roca, la madera y la simplicidad formal hablan de una comunidad que se sostiene con los pies firmemente plantados en su territorio.
Siempre me ha llamado la atención los contextos de contrapunto, aquí yo veo como lo sólido y lo transparente forman una relación entre lo que se cimienta en la tierra y lo que se eleva buscando la ligereza del aire. El reto está, precisamente, en cómo lograr que esa dualidad se vea reflejada en la propuesta arquitectónica.
He elegido hacer uso de la distinción entre plano/volumen, buscando que el primero interactúe con el paisaje de manera simbólica dada su ligereza y ondulación. Elevándose del suelo, sugiriendo una relación con el horizonte, mientras la base de volumen sólido remite a la idea de "anclaje", relacionándose con las masas rocosas que definen el paisaje de Cobquecura.
Concepto: Anclaje y Ligereza
La figura base de este proyecto es la de una "J", un gesto simple pero simbólico. La "J" funciona como referencia dual: por un lado, evoca el cerramiento natural de las rocas en Playa Rinconada, que ofrece protección y abrigo a la costa. Por otro lado, la "J" también trae consigo la imagen de un ancla, uno de los elementos fundamentales en la vida del navegante. Simbolismo no casual; puesto que en la cultura pesquera, el ancla no solo simboliza estabilidad, sino también la relación íntima y dependiente entre el barco y el océano.
Condiciones del lugar: Análisis del contexto
El área pesquera de Cobquecura tiene una topografía única, esta inspira el desarrollo de un espacio arquitectónico que responda a esta conexión con el lugar. Las rocas masivas que cierran el espacio se convierten en una barrera natural contra los vientos costeros, creando un espacio protegido que favorece tanto la contemplación como a la interacción social. Así, la idea de cerrar un sector del proyecto con elementos masivos anclados en el suelo, trae los objetos propios del lugar a dialogar con la arquitectura.
Ambientalmente, este cerramiento no sólo protege del clima, sino que permite que el proyecto se use como un sitio de encuentro que ofrece refugio y en donde se pueden desarrollar actividades a lo largo del año.
Asoleamiento y Vientos
Socio – culturalmente, el proyecto busca poner en valor la tradición pesquera, pero desde una semántica contemporánea. La arquitectura no se limita en rendir homenaje a la tradición mediante referencias formales, sino que propone un espacio activo y funcional, aquí señalo las redes utilizadas día a día por los pescadores, no sólo siendo puestas en vitrina, sino que se convierten en metáfora de esta organización social y colectiva. La apertura de ciertos elementos arquitectónicos más abiertos permite que los espacios se crucen, es decir, que las actividades pesqueras se observen, mostrando lo que tradicionalmente es oculto o privado.
Una pincelada a la funcionalidad: Un espacio para la comunidad y el mar
Si hablamos de funcionalidad, partiendo por su forma, ha de servir como espacio multifacético, permitiendo: mercados pesqueros, congregación de comunidad y observación del paisaje marítimo.
La zona de materialidad mas pesada, cerrada y anclada al suelo, permite que ocurran funciones en si mismo pragmáticas (bodegas para almacenar redes, aparatos de pesa, o un mercado de productos locales). En este sentido se sintoniza la funcionalidad con la robustez y resistencia.
En contraste, la zona más abierta y liviana, se rinde hacia el mar, siendo un espacio público de encuentro, donde se abstrae la red de pesca mediante la estructura, generando un juego de sombras y luces que evocan las texturas del mar y su movimiento. Este espacio si bien, destinado para la contemplación, se vuelve idóneo para permitir las celebraciones de eventos culturales (cabalgatas) donde la transparencia y fluidez permiten una mayor conexión con las actividades pesqueras.
Límites
Entrega
Reflexión final
Busco un equilibrio entre lo arraigado y lo fluido, entre lo que debe permanecer y lo que puede adaptarse. Dando un primer vistazo en la tradición arquitectónica que aún prevalece en el casco histórico, concluía en que las masas son firmes, respondiendo a la naturaleza resistente del pueblo Cobquecurano. Sin embargo, en este nuevo concepto busco integrar otra forma de habitar: una que entiende que las comunidades pesqueras están en constante cambio, que necesitan un ancla, pero también la libertad de moverse, de conectar y de comunicarse.
Comentario:
Tras la entrega de hoy pude darme cuenta de algo muy importante, el análisis nace a partir de muchas variables, con la unión y desunion de las mismas. El usuario, sus actos, el terreno, la ubicación y sus limites son solo algunas de las cosas a tener en mente al momento de plantear tanto un concepto como un programa arquitectónico.
En mi corrección el profesor indicó darle más valor a la configuración dada el emplazamiento, ocupando la situación de esquina.
Anclados en la tierra, pero siempre mirando hacia el mar.








holaaa Lucas me parece bastante interesante tu proyecto y la forma como fue evolucionando tu maqueta desde el gesto de la "j" hasta el día de la entrega, por lo cual me extraña que no pusieras nada de eso en la lamina, Creo que poner diagramas de la evolución nos ayudaría a entender el concepto que querías plasmar, me gustó tu lamina esta super ordenadita, de todas maneras creo estas super bien encamando, te deseo mucho éxito para la siguiente entrega.
ResponderBorrarLucas, ¡me gustó mucho tu enfoque para esta entrega! La forma en que has decidido centrarte en la conceptualización y en la relación entre el hombre y el mar en Cobquecura es realmente interesante. Tu observación sobre la dualidad entre lo pesado y lo ligero es profunda y refleja una comprensión clara del contexto histórico y arquitectónico del lugar. La idea de usar la "J" como símbolo de anclaje y ligereza es muy creativa y poética, encapsulando la esencia del entorno costero.
ResponderBorrarEl desafío de equilibrar estos elementos en tu propuesta arquitectónica es fascinante, y estoy seguro de que lo lograrás de manera efectiva. Tu atención a los detalles y el deseo de traducir la identidad y la historia en tu diseño se nota.
Hola amiguito, primero que todo gracias por el tabaco, segundo, kudos a tu lámina, estaba preciosa, se entiende bien la idea desde lejos, y por lo demás la forma de tu maqueta esta muy interesante, es una forma cautivadora a la distancia, aunque comparto la opinión de la Dani de que siento que tu proyecto se pudo haber enriquecido con la evolución de la silueta original a la final, eso Luquitas, espero estés descansando para la próxima entrega!
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